La Ruta del Paladar: Tamales de abolengo sinaloense

Pues sí, ni modo que qué, porque el que nace para tamal, del cielo le caen las hojas. Y así, como si el dicho popular nos hubiese caído como anillo al dedo, concluimos en que uno de nuestros destinos era, como Dios manda, festejar las exquisiteces de la cocina regional y darle gusto al gusto…