Existen platillos que te enamoran a primera vista. Para antes, quiero decir, y digo, que la propietaria de los dos restaurantes contiguos que visité, Deborah Meléndrez, por su temple me recordó a uno de los personajes de la novela La Piel del Tambor, de Arturo Pérez-Reverte, llamada Macarena Bruner, hija de una vieja duquesa, y que -al igual que este personaje de ficción, aunque por razones distintas- Deborah también defiende su propia memoria, pese a los fantasmas que podrían merodearla, e incluso sin haber extendido la mano para hacerse de una vida cómoda de acuerdo a sus circunstancias de vida. Con mirada audaz y férrea decisión, de la noche a la mañana se puso al frente de los negocios y con olfato e inteligencia inauditos, ha logrado llevarlos a buen puerto.

 

El Pez Barry’, un remanso al aire libre que se integra a un estrecho maleconcillo

Ingresé a La Primavera a la hora de los animalillos voladores de las 6 de la tarde, tomé asiento frente al Restaurante ‘El Pez Barry’, un remanso al aire libre que se integra a un estrecho maleconcillo, bordeado de establecimientos comerciales, frente a monísimo canal de escaso manantial, fuera de los días de lluvia. Y Deborah, en segundos, hizo acto de presencia con sus ojos vivaces y una línea de simpatía en los labios. Entonces ordenó uno de sus orgullos del menú, denominado Ceviche Primavera, el platillo que, por su paisaje de texturas y colores, logró enamorar a primera vista, servido en un platón, sin la tostada que suelen tener de base estos manjares sinaloenses.

Ceviches extraordinarios rondan por la ciudad y cada cual defiende los de su predilección. Pero el que yo le digo era francamente distinto, preparado al instante, con trozos de camarón cocinados al punto, mango en porciones desiguales, espolvoreado ligero de Tajín y motas de chamoy. Esto debe ser una delicia para el paladar juvenil, pensé; pero cuando vino el momento de la degustación, el resultado fue una explosión de frescura, sin que -en ningún momento-, los toques picantes, apabullaran la delicadeza del crustáceo. Más bien fue un equilibrio de sabores, entre el tenue salado del camarón, la dulzura del mango y el liviano chispear del Tajín y el chamoy. Ah, pero incluir el sabor de la salsa con dejos de Clamato preparado y las rodajas de pepino que la hacían redondel al platillo, fue francamente exquisito. Luego vendría una pieza deliciosa de ‘Tacos del mundo’.

 

Restaurante Corral 337

Este manjar lo sirven en el restaurante contiguo, ‘Corral 337’, y es un generoso corte de salmón Crunch, a la plancha, con una soberbia costra dorada de ajonjolí, bañado con un salteado de piña, morrones y chile, más toque de chipotle.

Taco de salmón Cruch, del restaurante Corral 337.

A decir verdad, me quedé encantado luego de probarlo. La gula hizo guiños cuando trajeron unos tacos con costra de queso Chester, para el que usan -de SuKarne-, cortes Sirloin y Rib Eye, todo de primerísima calidad.

Tacos de costra de queso Chester y carne de primera calidad.

Las familias y los jóvenes están de plácemes con los restaurantes de Deborah Meléndrez, quien además -por si fuera poco- cuenta con música en vivo los fines de semana. Si usted va a La Primavera, dese tiempo de ir al Edificio Mixto.

Y es que, en ese inmueble de La Primavera -por Kiqui Murillo 101-31-, están los restaurantes que le digo. El ‘Ceviche Primavera’ cuesta $110.00. El taco mixto de maíz, $30.00; el de harina, $39.00. Y el salmón Crunch, descúbralo por su cuenta. Y es todo. Escríbame: contacto@al100xsinaloa.com

Facebook Comments

Etiquetas: , , , , ,